miércoles, 10 de junio de 2009

1485

Cada vez que veo en la pantalla del móvil el número "1485" me entra una mala leche, porque sé que si lo descuelgo me van a soltar un rollo para que me cambie de compañía. Mira que les he dicho unas cuantas veces que no me interesa, que me dejen en paz y que me borren de su listado de futuribles, pero me hacen ni puto caso. Tendré que coger unos altavoces, ponerlos en el techo de mi modesto automóvil, irme a sus oficinas y poner a todo trapo una cassette de "Un pingüino en mi ascensor".

3 comentarios:

Fle dijo...

No se lo que me pasa últimamenteeee, no dejo de espiar a mi vecina de enfrenteeeeeeeeee...

A ver si les va a molar lo del pingü y te van a llamar más todavía! Que hay gente mu rara!

Yo lo que hago es descolgar y dejar que hablen, ya se cansarán. Eso o decir que no soy por quién preguntan, algunas cortan el rollo rápido, rápido. :P
A malas, siempre puedes preguntar si tienen papeles, porque todos los que llaman son de otros laos.
(Qué chunguita soy):B
:)

La Ley del Valles dijo...

Atrapados en el ascensor, ye, ye, ye...

Sergio Fidalgo dijo...

A mí me gustaba más la de "No sé que me pasa últimamente, no paro de espiar a mi vecina de enfrente..." o la de mi café, o la mítica de "quiero ser un teenager americano". Veo que nos hemos juntado los tres últimos fans del rey del organillo Casio. Y me apunto las técnicas de Fle, aunque creo que me seguirán torturando por mucho que les toque los huevos...