sábado, 9 de julio de 2005

Pintar la casa

Uno de los momentos más terribles en la convivencia de pareja es cuando ella pronuncia las palabras mágicas: “Deberíamos pintar la casa”. Salvo que uno sea un fanático del bricolage y disfrute como un poseso con este tipo de prácticas, pintar la casa conlleva un montón de pequeñas desgracias, como ir a comprar los putos botes, acarrearlos, tapar los muebles o apartarlos, llenarte de pintura hasta el cogote, manchar los cristales, discutir porque tu zona no queda tan bien como la de ella… ¡Dónde este el viejo método de poner posters para tapar las manchas, que se quite lo demás!

Lavabo salvaje

Uno de los momentos más gratificantes del día es cuando uno coge el bote de Pato WC, se acerca al lavabo y echa el líquido verde para que los malvados gérmenes mueran de manera horrible. Lástima que no se vea como gimen y como sufren, por tontos y por empeñarse en residir en nuestro water, y no en el del vecino. ¡Qué se jodan!

4 comentarios:

Svend dijo...

oye, nos tienes que explicar eso de "el viejo método de poner postres para tapar las manchas". ¿Cómo funciona? ¿Pones un flan duhl delante de la humedad? ¿Colocas unos fartons y orxata para esconder una grieta? ¿Disimulas un desconchado con una vienetta?

Ireneu dijo...

Corcho... te me has adelantado svend! Yo le iba a preguntar que que tal quedaba un yogur del Dia en la pared para tapar un manchurrón de mosquito aplastado. jojojo!

hamster dijo...

Bueno, la verdad es que en mi casa y en todas las que conozco se suele llamar a un pintor profesional o semiprofesional para que te pinten la casa. Cuesta dinero, lo sé.. pero aqui al menos en mi pueblo no conozco a nadie que se pinte él mismo la casa. Claro que aqui pintar un piso de 90 m2 cuesta en torno a los 600 euros.

Sergio Fidalgo dijo...

joer... estoy con camilo josé cela y paco humbrhal: "posters" so malandrines, "posters"...