viernes, 5 de agosto de 2005

Barbacoas y sexo

Después de prohibir las barbacoas en el bosque para evitar incendios, deberían perseguir a la gente que folla entre los pinos: la pasión puede levantar chispas que prenda en los secos matojos, por no hablar de los riesgos inherentes al cigarrillo-post coito. Deberían formar cuerpos de voluntarios para que recorran las zonas forestales en busca de infractores, y echarles cubos de agua para que se despeguen y dejen de poner en peligro nuestra riqueza natural.

1 comentario:

Tor Quemada dijo...

¡Deberían prohibir follar! O todos moros, o todos cristianos, es indignante lo buenas que están todas, y que no se me ofrezcan.