lunes, 22 de diciembre de 2008

El lote


¡Qué bonito es volver a la infancia y recobrar la ilusión de abrir un regalo cuando llega el momento de ver qué hay dentro del lote de Navidad que la Alta Dirección generosamente te regala para que puedas mejorar tu dieta y la de los tuyos por estas fiestas! Para que puedas evaluar la estima que tu jefe te tiene, hemos creado el Índice de Amor Empresarial:

-Nivel 5. Tus jefes te aman o directamente eres el jefe. Hazles unas felaciones o cunnilingus a discreción porque se merecen lo mejor de lo mejor. En tu lote encontrarás un jamón de bellota, una botella de Lagavulin 18 años, un par de botellas de champán francés, un Gran Duque de Alba, turrones de alta calidad, unos embutidos de puta madre, un queso de oveja de los que hacen perder el sentido, unos bombones suizo pero de los que son buenos de verdad y delicatessen diversas.

-Nivel 4. La calidad baja un poquito. El jamón de pata negra se ha convertido en paletilla, el güisqui es un Dimple o un Cardhu, el cava es de alta gama (tipo Recaredo), pero del país, y los embutidos no están mal. Eres un mando intermedio, un comercial que ha hecho un buen trabajo o un ejecutivo al que están a punto de despedir.

-Nivel 3. Volvemos al jamón, pero ahora bajo el eufemismo de “pieza de bodega” o “de crianza”, pero desaparece la palabra “bellota” de su denominación. El güisqui sigue siendo escocés, un Glen Grant o similar. El cava es bebible, un Anna de Codorniu, los embutidos son mini-piezas, pero son buenos y el vino tiene una etiqueta extraña. Eres un mando intermedio en decadencia, un comercial al que no acaban de salir los números o una secretaria competente que se ha negado a chupársela al jefe.

-Nivel 2. Paletilla Carrefour, pero se puede comer. El güisqui es presuntamente escocés, con algún nombre curioso, pero que aún se puede tomar con un refresco de cola o un cargamento de cubitos de hielo. El cava sigue siendo de alguna marca conocida, aunque aparece la palabra “semi-seco” en tu vida. Los embutidos, al corte, y de marcas conocidas en pueblos remotos de la Castilla profunda. Aparecen las aceitunas y los barquillos. Y si tienes suerte, no habrá ninguna lata de melocotón en almíbar, la prueba irrefutable que tu jefe te desprecia y que le gustaría escupirte en la cara. Arregla tu currículo y date de alta en Infojobs, por si las moscas.

-Nivel 1. Cambia de empresa ya. La lata de melocotón y la de piña indica que te van a hacer mobbing en breve. El cava sigue siendo cava, pero el tapón ya es de plástico. Los embutidos son chopped pork y chopped beef. ¿Jamón? No seas iluso. El güisqui te recuerda algo... ¿no habré visto esta botella de oferta en el Lidl? Ya decía yo que “Scottish Pedal” no era una marca de prestigio. La estrella del lote son dos latas de aceitunas rellenas de anchoa. Eso sí, la Española que es una aceituna como ninguna.

-Nivel 0. Tu empresa es un infierno. Os meáis en el café de los jefes y ellos envenenan el agua de la fuente comunitaria. El Dubois no engaña: dos botellas de este brebaje en tu lote indica que la cosa está chunga, muy chunga. El turrón es de doscientos gramos y de calidad “extra sin almendras”. La lata de espárragos no tiene muy buen aspecto, y se mueve sola. La botella de güisqui Dyc parece que ha sido rellenada porque tiene un curioso aroma a salfumán. No hay barquillos, ni polvorones, hay un paquete de galletas imitación de las María de una marca tailandesa. Y el embutido es una fotocopia en blanco y negro de un jamón.

2 comentarios:

Josep dijo...

Molt encertada anàlisi. Massa i tot: jo oscil·lo entre l'1 i el 0.

Sergio Fidalgo dijo...

Yo soy un chico 1... y gracias.