jueves, 5 de mayo de 2005

El gato que está…

¿No os ha pasado nunca que estáis en un restaurante y una canción suena una y otra vez y os “raya”? A mi me pasó el sábado, mientras me comía un arrocito en Tapelia, con una versión chunga de “El gato que está triste y azul”. Cuatro veces en cincuenta minutos fue más de lo que podía soportar, y mi cerero estuvo a punto de estallar. ¿Por qué nos torturan así? ¿Es para anular nuestra voluntad y para que volvamos al local una y otra vez?

Acebex

El otro día tuve un sueño: me imaginaba que en la madrileña calle Génova había un local nocturno, el “Acebex”, regentado por las “Botellinix”, unas bellas señoritas ligeras de ropa con tres trozos de tela azul, en forma de gaviota, en lugares estratégicos de su cuerpo. Estaba yo con estos pensamientos impuros hasta que me apareció la Fernández de la Vega con un rodillo para castigarme por mis ensoñaciones machistas. Madre mía, que enfermo estoy…

2 comentarios:

Taytantos dijo...

No te quejes tanto que podías haber estado tomando una copa en un bar-karaoke y que aparezca una multitud, todos pidiendo canciones de Nino Bravo, y que te destrocen los tímpanos con una poderosa voz desafinada fruto de unos pulmones limpios de humo. Aún tengo pesadillas...brrrr

Rat

Taytantos dijo...

No te quejes tanto que podías haber estado tomando una copa en un bar-karaoke y que aparezca una multitud, todos pidiendo canciones de Nino Bravo, y que te destrocen los tímpanos con una poderosa voz desafinada fruto de unos pulmones limpios de humo. Aún tengo pesadillas...brrrr

Rat